La novia que nunca tuve

A veces decimos o hacemos cosas y no sabemos por qué. A veces pensamos cosas y hacemos otras. A veces solo deben de contar la verdad, a veces deben de decir que es el final. Pero eventualmente vivimos escondidos. Como diría OBK.

Es interesante el video, como lentamente se va deshaciendo de todo lo que nos define u oculta de la sociedad.

El día de ayer salió el tema de conversación de si yo era hipócrita o no. Y hay una frase que me dijeron.

Tienes muchas personalidades, me molesta

Y lo he estado rumiando. En definitiva no es que sea hipócrita, sino más bien he aprendido a no ser igual con todos, pues como dije en un texto anterior, no todos merecen lo mismo. La persona A que es ogt no merece que yo sea igual que con la persona B que es un amor. Endless Shame tiene una excelente canción titulada Pure. E invariablemente nos invita a pensar en eso.

You tell me you are pure.
Will you come to me, when I’m alone.

Dices que eres puro, ¿pero vendrás cuando esté solo?. Es interesante el planteamiento, porque uno debe de luchar en contra de los hipócritas, los fementidos, todo aquél ser que representa un mal para la sociedad. No mentiré que me comporto diferente de acuerdo a la persona con la que esté dialogando, pero sin perder mi esencia y mi verdad. Si no deseo hacer algo, no lo hago. Si no deseo decir algo, no lo digo.

Tengo una conocida que hace poco me dijo

Ya pasaron tres días, ¿ya puedo resucitar?

Haciendo referencia naturalmente a Cristo que resucitó al tercer día (diiicen) y de como a veces me pierdo e ignoro al mundo. No es que sea hipócrita o mala onda, o que las personas me caigan mal, simplemente a veces uno está en su onda y no tiene tiempo de más.

Supongo que será importante que verifique y rectifique – de ser necesario – mi forma de actuar. A lo mejor mi boca dice una cosa y mis acciones otra.

Y eso me lleva al título de este texto. Ayer dije esa frase

Eres la novia que nunca tuve

Y me quedé pensando si estaba vinculada a mi hipocresía o no. Pero antes de continuar, creo es importante poner la definición de hipocresía:

Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.

Partiendo de esa definición y esa frase, podría considerar que sí soy hipócrita. Oculto mis sentimientos, me comporto de una manera con la persona en cuestión, pero en la vida cotidiana parece que no nos conociéramos. Naturalmente eso tiene una razón de ser para mi, lo social. Sin embargo es una realidad que finjo (oculto) los sentimientos que verdaderamente tengo, por razones meramente sociales.

Y es cuando entra el cuestionamiento de si hacemos las cosas para uno o para los otros. Si cuando decimos un te quiero es de corazón, y si sí por qué ocultarlo. Siempre la sociedad y las personas tienen expectativas de uno, del comportamiento, de todo. Pero qué pasa cuando no estamos a la altura de las expectativas? Qué sucede cuando aparentamos hipocresía para evitar ser lastimados? Qué hacer cuando aparentamos hipocresía por temor? Una vida tan cuadrada y ordenada, que sabemos y reconocemos las consecuencias de nuestros actos y actuamos en consecuencia. Y es cuando volteamos y vemos que al pensar y saber como funciona el actio-reactio, manipulamos la acción para obtener la reacción deseada. Ser bueno o ser malo, ir a la luz o a la oscuridad, pero mientras decidimos, saber qué camino tomar. Puesto que ser bueno por los medios incorrectos, es tan malo como ser simplemente malo.

A veces hacemos de personas cosas que no son, porque así es más fácil sobrevivir o superar que no estemos o no estén a la altura del ideal, de la expectativa, del deseo, de lo que debe ser, de lo que se quiere. Aparentamos ser fuertes, para no demostrar que nos pueden lastimar. Aparentamos ser inteligentes, para establecer un punto. Aparentamos ser, porque a veces eso esperan que seamos. Pero cuando llegamos a casa, nos sentamos, y empezamos a despintarnos de todo aquello que la sociedad desea… Es cuando empezamos a ser, a idealizar a otros y poner etiquetas a situaciones o personas que no los tienen.

Por eso, a veces, una persona (o una situación) se convierte en la novia que no tuvimos. Porque en ella nos vemos reflejados honestamente, en ella creemos que aún tenemos salvación, en ella pensamos en lo ideal y bella que puede ser la vida, en ella tenemos aún esperanza, que el mundo no es negro, ni uno un caso perdido. A veces, esa novia sin nombre es lo que necesitamos para no ser hipócritas e intentar ser lo que estamos destinados a ser. A veces, esa novia sin título es donde vertimos nuestras frustraciones y las elevamos a la idealidad, porque ella es quien nos hace creer que podemos ser buenos, mejores. A veces, esa novia tácita es quien nos ve, nos evalúa, nos acepta como somos y elimina nuestras máscaras y nos refleja lo que en verdad somos. A veces, esa novia sin serlo es lo que necesitamos para tener fe. Fe en nosotros, fe en otros, fe en el todo.

Y es ella, lo único que necesitamos para volver a despertarnos cada mañana.

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